Gracias Chile

Desde que el pasado sábado un terrible terremoto sacudiera Chile entero los ojos de la comunidad internacional están puestos en este país.
No quería tener que realizar un post sobre todo lo que uno está viviendo, pero debido a ciertas cosas que estoy observando no me ha quedado más remedio.

He de decir que la imagen que los medios internacionales y nacionales están dando de la catástrofe no se corresponde en absoluto con la realidad social de Chile. Yo mismo he estado en la zona cero este martes por motivos laborales y he podido comprobar toda la solidaridad que allí se respira.
Hay algo de caos y hay saqueos a centros comerciales, pero me parece algo normal en una zona donde no hay agua, comida, ni luz. Se entra a centros comerciales en busca de víveres que son repartidos entre ellos mismos. Esa imagen de ciudad sin ley y de chileno insolidario es irreal y para nada la comparto.
Yo he sido recibido maravillosamente en este país. Vivo en un zona muy al sur de Chile, en una gran isla perteneciente a la X Región, popularmente conocida como la Región de los Lagos. Me he encontrado con una gente que siempre da y no pide, que saben que soy de fuera y que me ayudan en todo lo que necesito sin pedir nada a cambio. Una gente muy abierta y agradable que hacen que la distancia sea mucho más llevadera.
Hice una vez un artículo sobre otro terrible terremoto acontecido en Italia el pasado verano europeo y que recomiendo que relean (ver). Lo intuía pero ahora he podido comprobar que yo no soy así. En las desgracias es cuando sale lo mejor y lo peor del ser humano. Chile no es diferente de cualquier otro lugar y no es justo que por culpa de unos pocos vándalos (que se aprovechan para llevarse más de lo necesario) una nación sea juzgada de esa manera tan avergonzante.
Ni atracos, ni asaltos a conductores, ni nada. Como repito, yo he estado in situ en la zona más afectada por el Tsunami y puedo dar fe de lo que digo. Lo otro queda para el plano personal.

1 comentarios:

Glub. dijo...

Me alegro de que todo vaya bien por allá, y sobre todo de conocer una versión diferente y a las que vemos y leemos por aquí.