El pasado domingo España entera votó por el cambio, por la esperanza de que existe otra forma de gobernar y que de ésta situación se puede salir. Mariano Rajoy, un pontevedrés de pro injustamente tratado por sus paisanos políticos, va a ser el próximo presidente de España.
Decía Goebbels que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Lo que los políticos de esta ciudad han intentado con Mariano una y otra vez no tiene nombre. A él le debemos entre otras cosas la recuperación de las
Marismas de Alba aportando 429 millones de pesetas cuando era Vicepresidente Primero del Gobierno, los fondos necesarios para que dispongamos del
mejor Museo Provincial de España cuando era Ministro de Cultura, la
UCO y el
nuevo cuartel de la Guardia Civil con la competencias en materia de narcotráfico de toda la provincia cuando era Ministro de Interior, las ayudas de la UE con 2000 millones de pesetas para s
anear la Ría de Pontevedra, la concesión de los
Juzgados para A Parda en detrimento de Vigo y el último e
mpuje del Campus Universitario también llevan su sello. Todo esto en un contexto de gobernar para todos y de solidaridad interterritorial en donde siempre que ha podido ha arrimado el hombro con su ciudad.
Atrás ha quedado mi defensa a ultranza de su figura siempre que he podido sin importarme quien leyera y desde mi libertad como simpatizante de base. Hoy me enorgullezco de ello y ahí han quedado mis posts de apoyo incondicinal cuando una inmensa cacería mediática reclamaba su cabeza, sobre todo justo después de las elecciones de Marzo 2008 cuando
escribí lo siguiente antes de que anunciase su intención de continuar al frente del Partido Popular:
Espero que los árboles no impidan ver el bosque. Más de 10 mill. de votos para el Partido Popular es un resultado excelente que presentados en cualquieras otras elecciones de la democracia hubiera dado para gobernar. El PSOE ha sabido ganarse el voto nacionalista con su estrategia de nuevos Estatutos y hay que felicitarlos por ello, pero el rumbo marcado por el Partido debe seguir: la solidaridad interterritorial, la igualdad de oportunidades y la mejora social deben ser los ejes del futuro.
Rajoy lo ha hecho muy bien, quizá no alguno de sus colaboradores que, con ciertas manifestaciones inisuales, han puesto en aprietos muchas veces al líder pontevedrés. Ese es el discurso que se debe imponer por encima de todo y que hay que repetirlo hasta la saciedad si hace falta, con este Pp me identifico, con estos valores que aquí nombra muy bien Rajoy.
El próximo congreso del Partido Popular debe ser una buena ocasión para seguir refundando el partido e incluir la palabra Liberal en su definición: Centro Reformista y Liberal. Las personas y el ciudadano por encima de ideologías.
Orgulloso estoy de haberme plantado en Valencia en un Congreso clave en Junio de 2008 con una pancarta de apoyo a Mariano Rajoy cuando todo el mundo le daba por muerto (
VER) y que ahora es reposteada por muchos pontevedreses sin nombrarme, como intentando atribuirse no sé que cosas.
Yo siempre he hecho y defendido lo que he creído desde un principio. Así he entrado en el Partido Popular y así sigo, con absoluto respeto y libertad en mis acciones. Hijo de madre peluquera y padre calefactor que han trabajado día y noche para que yo pudiese tener la mejor educación posible y que ahora se sienten impotentes al observar los problemas de una generación entera, quizá la mejor preparada de toda nuestra historia.
La gran mentira del socialismo toca a su fin. Ellos no defienden a nadie, su discurso de igualdad y de proteger a los más indefensos frente al Partido Popular ya no se lo cree nadie. Mariano Rajoy tendrá que hacer grandes sacrificios para sacarnos de esta situación en la que nuevamente nos han metido los
sociolistos. Esperan huelgas y la toma de la calle contra cualquier medida en pro de corregir y enderezar el rumbo para sacarnos cuanto antes de esta quiebra técnica en la que nos encontramos. Nos espera un futuro de mucho esfuerzo y todos debemos hacer concesiones para ayudarnos a salir de esta situación, sin niguna clase privilegiada: ricos, funcionarios y empleados fijos.
El auténtico partido de los trabajadores es el Partido Popular, es el que genera empleo y el que ofrece oportunidades a los que están dispuestos a asumirlos. El centro-izquierda español debe acabar de una vez por toda con esa lacra que es el socialismo y refundarse en un auténtico partido Socialdemócrata, al igual que toda la izquierda europea.
Os dejo nuevamente con el que para mí es el mejor vídeo ciudadano que se ha realizado sobre Mariano Rajoy (lo publiqué en febrero de 2008).